viernes, 26 de agosto de 2011

Luz de amanecer

Yo soy de aquellos que escrive sobre la vida misma, dando a conocer lo que una persona que ha pasado por un proceso de resilencia puede llegar a dar, esto, es lo que hoy me inspira.

Oro es es prófugo que cubre tu rostro,
no hace sino el viaje hasta tu alma más angosto,
hoy, después de tanto tiempo,
a la pluma me postro,
pues de versar andaba este trobador necessitado,
siempre usé de la rima consonante,
hoy reluce una asonante,
jamas se pierde viajante,
cuando ha brujula semejante.

Es el mar azul que que el oro esconde,
la perdición del pobre y el conde,
es la morena piel, que tu cuerpo cubre,
el suspiro constante del que la descubre,
no mas, ya no mas,
no me esconderé ya jamás,
de lo que esta pluma ha sufrido,
por no poder versar a este sinsentido.

Que son tus labios,
cubiertos siempre de tonos rosados,
son huestes de malvados,
que vienen a apresar mi9s pálpitos,
cada segundo que estas cerca,
más acelerados,
y dice el inculto hombre de atapuerca,
que no es tal tu belleza,
tal insulto al honor y la entereza,
no debería ver el sol,
ni tan solo merecer aqui un bemol,

Este ritmo que aquí dedico,
no llega a la altura de la persona que explico,
mas este prófugo,
aqui descrito,
es todo lo que de ella hoy se trobar.

Permitaseme acabar con un copiado,
polvo seré, más polvo enamorado.

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